Resulta poético destrozar la foto frente a una calle adoquinada. La noche abierta y el farol que apenas alumbra.
Resulta poético... pero la foto de quien?
Con qué simbiosis ha comulgado el anónimo desastre de la rotura a sueldo?
Qué hacer con los ojos que miran desde la foto?
Dónde arrojar los pedazos de alguien que desgajado va siendo por mis manos un pedazo de papel al viento?
Digo esto y me acuerdo de Cabezas... esos ojos que dicen anda a saber qué... qué? No lo se. Tristeza, es lo primero que viene al rompecabezas... pero no lo se... si caminas por la plaza que tiene su nombre allá al costado del Cementerio en Villa Dominico, te encontras con algo de esto...
Me estoy prendiendo otro cigarro y el asma ya ni me importa... da igual morir de frío asma hambre o de un plomo reglamentario con guirnaldas de azul francia y todo...
Pero algo va quedando, un poquito nomas trapeando las baldosas sucias por la represión pasada, manchones de sangre que tienen nombre y sin embargo a veces son puro olvido también.
Te acordas del cuerpo de Santillan, en la estación? hay olvidos que no se olvidan nunca.
Mira... todavía estamos en la callecita ésta del empedrado.
La foto ya es un pedazo de memoria tirado en la calle y detrás del farol, entre las sombras, una piba se te ofrece por veinte mangos. Tiene la carita de no saber que día es hoy...
Yo no lo recuerdo todavía...
E.P
No hay comentarios:
Publicar un comentario